memoria Nuñez

Sobre un lote profundo en un apacible y luminoso barrio, a pocas cuadras del Parque Saavedra, se construye este edificio de viviendas.

Definido por las condiciones de tejido de la Ciudad de Buenos Aires para las zonificaciones R2b1, se saca provecho de la extensión del terreno alejando al máximo los dos volúmenes construidos para obtener mejor asoleamiento y calidad espacial.

Quedan definidos así 3 volúmenes. Dos ocupados y el intermedio, vacío.

 

Inscripto en este último, el conjunto de escaleras y pasarelas se piensa como una pieza arquitectónica variada. En ella, el paseo atraviesa situaciones diferenciadas producidas por el desplazamiento del tramo de planta baja al primer nivel y la continuidad en voladizo a partir de allí a los pisos superiores. Esto también está en función de la variación en la organización interna de las viviendas.

 

El pequeño universo de las 9 unidades se distribuye organizando 4 tipologías diferentes, alternando cuatro studios y cinco dúplex. Cada una está tratada como una pequeña casa, habiendo procurado cualidades espaciales singulares y el beneficio de la doble orientación y ventilación cruzada para todas. Las unidades en tercer y cuarto piso son dúplex, cuyas vivencias se ven enriquecidas por patios intermedios que les dan distintos grados de porosidad y variación de iluminación a los espacios interiores.

 

La planta baja es tratada como una planta libre, apenas diferenciada por medio del solado para el uso peatonal y vehicular. A la extensión sin delimitaciones en el plano del suelo, la replica la misma situación en el sistema de losas de planos inclinados y vigas invertidas. Esta decisión estructural se utiliza también en los pisos superiores afectando los espacios de los balcones aterrazados, umbral entre interior y exterior